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“El país que se viene” fue la consigna elegida para denominar al primer Congreso de la Juventud del Partido Nacional que reunió a unos 1.500 jóvenes de todos los rincones de Uruguay, con el objetivo de nombrar al “directorio juvenil”, que será presidido por Federico Ricagni, e impulsar propuestas concretas sobre empleo, vivienda, educación, etc. También se realizó una marcha hasta las puertas del Instituto de la Juventud (INJU) donde se simbolizó el “funeral” del organismo creado durante el gobierno del Partido Nacional.
El Congreso duró dos días (15 y 16 de setiembre), se realizó en el Club Defensor Sporting, fue presidido por Pablo Díaz y contó con la participación de los principales dirigentes nacionalistas.
El cuerpo eligió por unanimidad un “directorio juvenil” de 15 miembros, cuyo presidente (Ricagni) tendrá “voz” en el ejecutivo del Partido Nacional que dirige Jorge Larrañaga.
Los congresales discutieron y aprobaron distintas propuestas sobre generación de empleo, vivienda, educación, etc. que serán presentadas al Directorio del Partido Nacional para que las impulse e intente concretarlas.
El Congreso reclamó exoneraciones tributarias para los empresarios que contraten muchachos sin experiencia, facilidades a parejas jóvenes para el acceso a la vivienda, programas de ayuda a los jóvenes rurales, se apoyó el proyecto del diputado Javier García de “descentralización universitaria”, se exigió la aplicación de la ley de “ciudad universitaria” en la ex cárcel de Miguelete, se plantearon programas de prevención en salud sexual y sobre accidentes de tránsito, etc.
El presidente de la Comisión Nacional de la Juventud del Partido Nacional, Federico Ricagni, en su discurso de asunción dijo que el “gobierno le dio la espalda a los jóvenes” y señaló que la prueba de ello es que el Inju “fue devastado y quedó en un ostracismo absoluto”.
“Para lo único que sirvió fue para darle trabajo al aspirante a yerno de la ministra Marina Arismendi”, agregó.
Ricagni se preguntó “dónde están las políticas e incentivos” para la juventud, y denunció que en lo que va de este gobierno ya emigraron 17 mil jóvenes.
“Las soluciones están en el Partido Nacional y las prepararemos para aplicarlas a partir del 1º de marzo de 2010”, remarcó.
Dijo también que la elección de la juventud “tuvo una votación sin precedentes” y “rompió la premisa” de que los jóvenes no se interesan en política.
“Nosotros interpretamos a los jóvenes que lo que quieren es ser escuchados. El problema es la forma de comunicarse que tienen otros partidos políticos”, comentó.
Por otro lado, Ricagni, en diálogo con La Democracia, consideró que el Directorio del Partido Nacional tendrá la “obligación” de apoyar las iniciativas de los jóvenes.
“Yo voy a tener voz, voy a estar todos los lunes junto al órgano máximo (...) para aportar todas las ideas que tenemos nosotros y el Directorio tiene la obligación de apoyarla porque es la voluntad de los jóvenes”, afirmó.
Dijo que es “un sueño” y “un desafío” la responsabilidad que asume y destacó que “miles de muchachos están dispuestos a aportar conocimiento e ideas” para generar políticas de juventud.
Marcha al Inju
Otro de los puntos destacados del Congreso de la Juventud fue la marcha que se realizó hasta las puertas del Inju, donde se simbolizó el “funeral” del organismo creado por el gobierno blanco de Luis Alberto Lacalle.
Unos 350 jóvenes marcharon unas treinta cuadras, sin generar disturbios, y al llegar a la sede del Inju colocaron una ofrenda floral que rezaba: “Nosotros te creamos ahora te matan”. Además, se leyó una proclama donde se manifestó “total disconformidad por la inexistencia de políticas de juventud” en este gobierno.
El documento agregó que el “INJU debería alzarse como el valuarte defensor de la juventud, pero hace caso omiso de sus necesidades, consecuencia directa de la ineptitud de un gobierno que constituye una gerontocracia”.
Dice también que “lo único que encontramos en el INJU es un instituto que ha sido vaciado del equipo multidisciplinario que supo tener”.
La declaración exige “respuestas inmediatas” y acota que “el desempleo en los jóvenes alcanza el 27%, los programas educativos están absolutamente desactualizados y las reformas que nos proponen son arcaicas y sin contemplar la realidad”. Además señala que “existe una dificultad para el acceso a la vivienda, la falta global de oportunidades de desarrollo para los jóvenes, por todo esto y mas es que vemos nuestro futuro con preocupación”.
El dirigente Mauricio Gamba, consultado por La Democracia, destacó el carácter “pacífico” de la marcha y dijo que “como no se rompieron vidrieras ni se quemaron cubiertas no lograron repercusión en la prensa”.